Ni el feriado nacional evitó asedios y amenazas de muerte de sandinistas contra opositores

En el larguísimo fin de semana, las patrullas de la Policía sandinista permanecieron en los sitios en donde por lo general han ocurrido protestas masivas, como las que se desataron en el año 2018, y también los conocidos como piquetes exprés.

Uno de los nuevos objetivos se ha convertido la ubicación de la oficina del bufete de abogados Defensores del Pueblo que dirige el licenciado Julio Montenegro, quien el día lunes presentó la denuncia de asedio y amenazas contra el ex preso político Rogelio Gámez.

Al menos una docena de uniformados, portando armas de guerra como fusiles AK 47, estuvieron frente a las oficinas del grupo de abogados en el reparto Los Robles, cerca de la carretera a Masaya, en la capital Managua.

Además, las patrullas estuvieron estacionadas frente a los bancos del país, a pesar que estos estaban cerrados, oficinas de los grupos defensores de derechos humanos, Aeropuerto A.C. Sandino, plaza Alexis Argüello, Metrocentro, entre otros lugares.

Rogelio Gámez, un ex prisionero político de Matagalpa, realizó la denuncia sobre el asedio y amenazas contra él y su familia por integrantes del FSLN y de la Policía partidaria, desde que salió de prisión.

El autoconvocado hizo un llamado a la dictadura a que termine con el asedio y haga honor a “su discurso de paz y hermandad que pregona”.

La madrugada del lunes 16 de septiembre integrantes del partido de gobierno pintaron las paredes exteriores de su casa con el mensaje: “Plomo, te tenemos vigilado.