Mientras en Bolivia, el ahora expresidente Evo Morales realizaba el anuncio de su renuncia al cargo para que no hubiera más violencia y derramamiento de sangre, en Managua, la Policía del FSLN agredió a ocho madres de presos políticos que realizaron un plantón para demandar la liberación de sus hijos y comenzar la campaña “Navidad sin presos políticos”.

Fueron movilizados cientos de agentes de la policía sandinista que rodearon desde temprano Metrocentro en donde fue anunciada la protesta pacífica.

Las agencias internacionales de prensa narraron que “Cerca de un centenar de policías, incluyendo antimotines, fuerzas especiales y patrulleros, detuvieron el tráfico en la zona central de Managua e ingresaron a un centro comercial privado, para expulsar a un grupo de madres de “presos políticos” que querían pedir públicamente la libertad de sus hijos”.

“Nos golpearon, nos arrastraron, nos humillaron, nos robaron. Yo solo pido la libertad de mi hijo”, dijo entre llantos Martha Alvarado, madre del “preso político” Melquisedec López, a la agencia Efe.

Las ocho mujeres, que fueron acompañadas de dos padres de “presos políticos”, habían denunciado que, durante las agresiones, los policías les robaron el efectivo, relojes, teléfonos celulares, fotografías de sus hijos y banderas de Nicaragua.

En vídeos que fueron compartidos en redes sociales se miraron dos momentos en que agentes de la Policía de Nicaragua se lanzan en manada sobre los bolsos de Alvarado y de otra mujer, para quitarles sus pertenencias, y después exigirles que sigan caminando.

Por lo menos dos equipos periodísticos hicieron denuncias de agresiones en su contra, durante el operativo policial que no requería mucha fuerza bruta.