Como si se tratara de una película de terror, regados sobre la carretera quedaron los cuerpos de los galenos sandinistas Dr. Alfredo Hernández del hospital Primario del municipio de la Dalia y su esposa la Dra. Gabriela Martínez del hospital Cesar Amador Molina de la ciudad de Matagalpa, esta última acostumbraba todas las mañanas o al llegar a su turno laboral a corear frases en pro de la dictadura tales como; “El comandante se queda” “Viva el comandate” “El comandante se quedó” entre otras, de está manera la víctima de accidente de tránsito adulaba y rendía tributos a la criminal dictadura de los Ortega-Murillo.

Fuentes de los autoconvocados afirman a EL HERALDO que ambos médicos impedían que se atendieran las personas azul y blanco en los centros asistenciales para defender al dictador Daniel Ortega y a su mujer Rosario Murillo.

Los sandinistas se han caracterizado  por atacar a las iglesias Católicas de Nicaragua y otras evangélicas.

Iban con la bandera sandinista en el carro accidentado

Los ahora fallecidos portaban la bandera roja y negra, colores de luto y dolor la cual también fue encontrada sobre la carretera cerca del vehículo que estos se movilizaban, nuevamente se observa otra lamentable escena donde adeptos a la dictadura perecen de forma trágica, y en las redes sociales se comenta sobre la maldición sobre los defensores del régimen.

Más fotos de los galenos militantes del sandinismo…