“El gobierno utiliza a estos grupos de choque, dizque comunidades religiosas cristianas católicas para oponerlas a la iglesia oficial representada por los obispos y tratar así de aparentar que la población de Nicaragua está en contra de la jerarquía católica, algo absurdo”, afirmó el académico Edgard Parrales, ex sacerdote y ex funcionario del gobierno del FSLN en los años 80.

Parrales decidió poner su renuncia al sacerdocio en 1983, desde el pulpito respaldó las demandas contra la dictadura somocista.

Recordó que “estos grupos sectarios que se separaron del vínculo con la iglesia católica en los años ’80, prácticamente son grupos de choque del gobierno”.

“Inclusive, en los años 90”, manifestó Parrales, “agredieron a obispos nicaragüenses que fueron a la comunidad de ellos a tratar de establecer el vínculo y lo que hicieron fue agredir a los obispos auxiliares, en un momento dado Bosco Vivas, después obispo de León, y Jorge Solórzano, luego obispo de Granada”.

Para Parrales “esta gente son empleados del gobierno y los utilizan como grupo de choque. No son ni iglesia popular, ni nada, son un grupo sectario, que ahí está, es un brazo del gobierno orteguista para atacar a la iglesia”, manifestó el experto.

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