El plazo de 72 horas se venció. Movimientos sociales rechazan la actitud de la empresa privada de no apoyar el llamado a paro nacional de tres días para presionar al régimen por una salida a la crisis, la liberación de los presos políticos y que regrese a la negociación. Los empresarios han sido bastantes cercanos al dictador sandinista Daniel Ortega

El sector privado de Nicaragua junto a la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia prefirieron no escuchar el llamado de paro nacional de tres días que solicitaran las organizaciones sociales para exigir al régimen de Daniel Ortega opciones de salidas a la crisis sociopolítica que atraviesa el país desde abril del 2018.

El pasado jueves, movimientos sociales opositores a la dictadura y representantes del Movimiento Campesino, estudiantes y exreos políticos habían dado un plazo de tres días al sector privado y la Alianza Cívica para que se pronunciaran ante esta petición. El plazo venció, y no se pronunciaron.

A través de un comunicado público, los integrantes de los movimientos sociales deploraron las escuetas declaraciones del presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, quien desde Guatemala el pasado domingo dijo que Nicaragua no está en condiciones para realizar un paro nacional.

Los solicitantes del paro manifestaron que la medida, más que más que una exigencia clara y firme del pueblo de Nicaragua, el paro sería “un acto de desprendimiento de crueles intereses económicos que la empresa privada y el gran capital respaldaran”.

“Exigimos a ellos, como lo dijo el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada al negar su disposición del paro nacional ´hay que pensar en la gente´, sí, pensar en nuestro pueblo, en los centenares de personas asesinadas por el régimen y en sus familias que piden justicia, en los nicaragüenses encerrados en la cárcel, en la libertad y la vida de nuestro pueblo”, dijeron.