Ningún medio de la dictadura sandinista lo llegó a entrevistar

Cristian Mendoza, conocido como el Viper, fue uno de los 56 presos políticos que fueron puestos en libertad ayer martes y dice que fue objeto de torturas psicológicas por parte de las fuerzas represivas del dictador Daniel Ortega.

Viper aseguró que jamás fue un infiltrado sandinista y que todo lo que afirmó esta en contra de él es parte de la manipulación de los medios de la propaganda oficial

“Los nicaragüenses ya son capaces de ver cómo manipulan la información, cómo utilizan a la policía, como la policía se presta a crear falsedades sobre los casos. Ahí (en la cárcel) hay muchos casos de gente que está sentenciada solo porque a un comisionado le caíste mal”, dijo a Canal 10.

Cristian Mendoza antes que explotaran las protestas contra el régimen era empleado del Ministerio de Transporte (MTI). Fue sentenciado por el régimen a 59 años de cárcel, acusado por una serie de crímenes ocurridos cuando, supuestamente, lideraba a un grupo opositor que operaba desde la Universidad Politécnica (Upoli).

En relación a que durante sus meses de encierro gozó de privilegios por parte de los carceleros, afirmó que a pesar de sufrir varias enfermedades, él padeció igual el encierro.

“Yo no entiendo cómo la gente va a pensar que yo voy a estar privilegiado en una celda en calzoncillo. Todo mundo estaba en bóxer ahí. No tenés absolutamente nada. Es un lugar insalubre, horrendo. ¿Qué tipo de privilegio puedo tener yo ahí?”, se defendió Viper, quien, aduciendo temor, no quiso entrar en detalles sobre las acusaciones que realizara en el juicio contra Félix Maradiaga y Pío Arellano por claro temor a represalias de la tiranía sandinsita.