Por Luis Manuel Rojas
No hay necesidad que relate las desgracias que como país nos aquejaban, desde abril estamos librando una batalla campal contra un enemigo capital “EL DICTADOR Y SU SISTEMA”, en esa batalla la lucha de consciencia ha jugado un papel preponderante, dría yo, el protagonista de esta momentánea historia.

La mecha explosiva los estudiantes, pero en el fondo una lucha de consciencia social de todos los extractos políticos y sociales; políticos porque hay muchos responsables de la mal llamada oposición que existía hasta antes de abril 18/18, precisamente porque gracias a ellos el FSLN arribó al poder a cambio de una promesa de alternarse en el poder y gobernarnos a su gusto y antojo; y gracias también a muchos que contribuimos a votar en el FSLN, como ilusos, creyendo en que se podía construir el proyecto de Revolución que conocimos sino cuando jóvenes, cuando niños, inspirados en ideales de igualdad y justicia social.

En esta historia hubo quienes, de ambos lados, se separó de las pretensiones de los caudillos y ha mantenido una posición firme contra el timón del país, una lucha de consciencia; sin embargo hay quienes, desde hace muchos años, se han mantenido firmes en la conducción de un proyecto social, que lejos de ser una revolución de justicia e igualdad social, se enrumbó hacia un sistema político y social de fracaso, un sistema estratificado de nómina socialista para el pueblo con muchas necesidades básicas insatisfechas, y de corte puramente burgués y capitalista para la clase política que dice conducir los horizontes de la revolución.

A como dije al inicio, parte de las desgracias que nos ahoga como sociedad son las marañas de corrupción de varios, o digamos todos los Magistrados de la Corte Suprema de Justicia, desde los nulos e inexistente concursos de oposición para el nombramiento de jueces y magistrados, porque todos deben sus nombramientos a un Magistrado, aun cuando se diga que ha sido bajo concurso; hasta la obediencia soberana a su palabra para dictar las sentencias, por cuestiones políticas o por cuestiones económicas.

A esta podredumbre institucional está sometido todo el poder judicial, literalmente todo, desde el más alto Magistrado, hasta el más pusilánime juez del rincón más lejano del país. Creo, sin temor a equivocarme, que esa descomposición del sistema judicial, al igual que el desmedido abuso de la institución policial, fueron los factores que atemperaron la explosión político social abril 18/18; aunque al pueblo se le han dado proyectos sociales que no han de negarse, el pueblo no desconocía esa realidad social donde la clase política trafica con influencias y se ha enriquecido sin medidas.

En esta última semana, no diré que los titulares de los periódicos nacionales por que están bloqueados por el régimen, pero sí las redes sociales han centrado sus publicaciones y debates a la renuncia y denuncia de Dr. Rafael Solís Cerda a su cargo de Magistrado de la Corte Suprema de Justicia (por mis razones omito lo de Excelentísima), a su militancia y por ende a sus cargos en las estructuras partidarias del FSLN.

En lo personal, sea cual fuese la razón que le haya motivado a la renuncia, creo que en cuanto a consciencia se refiere, tomo la decisión acertada por que ha beneficiado al pueblo en su lucha por considerarse un glorioso triunfo político nacional y de efectos internacionales; respecto a la política del partido con justa razón le dirán traidor porque para ellos debe ocultar toda la información que lleva consigo.

No cabe duda alguna del regocijo nacional para quienes estamos en lucha por derrocar al régimen dictatorial, y menos duda queda de la consternación de la militancia del Orteguismo, que en un momento, en una coyuntura tan difícil para el partido, uno de sus principales cuadros políticos haya renunciado, y les haya desmontado la farsa política del supuesto golpe de Estado, y ponga al Gobierno de Nicaragua como el más cínico de la historia de nuestro país.

En una lucha tan difícil, creo que siempre se debe mirar hacia adelante, pero que difícil resulta solo mirar hacia adelante cuando te das cuenta que en el camino de esa lucha, has encontrado a uno de los artífices de tus desgracias, y te hace salir adelante en una batalla, pero no te da la victoria completa. Merece entonces detenerse y expiar sus culpas.

En el derecho se cometen delitos por acción y por omisión; y únicamente están eximidos de responsabilidad penal cuando el delincuente se arrepiente antes de dar inicio a la ejecución del acto. Con esto quiero dejar bien expresado mi sentir en relación al arrepentimiento del doctor Rafael Solís Cerda, porque habrá un día en el que la madre o el padre o el hermano de uno de los caídos de la lucha abril 18718, o un torturado, o un preso político que quiera acusarlo por ser cooperador necesario en la realización de esos delitos; y no le servirá de excusa que diga que se encontraba enfermo a como expresa en su carta porque él fue el artífice en desmontar el sistema penal de justicia, la autonomía e independencia de los jueces de todo el país.

Quienes lean este artículo y no sean abogados, les pido que lean lo que dicen los artículos:

21 Código Penal: son delitos o faltas las acciones u omisiones dolosas e imprudentes calificadas y penadas en este código o en las leyes especiales.

129 Cn. Los poderes legislativo, ejecutivo, judicial y electoral son independientes entre sí y se coordinan armónicamente, subordinados únicamente a los intereses supremos de la nación y a lo establecido en la presente constitución.

166 Cn. Los Magistrados y jueces en su actividad judicial, son independientes y solo deben obediencia a la constitución y a la ley…

Artículo 6.- Ley 260 ley orgánica del poder judicial.- AUTONOMÍA E INDEPENDENCIA EXTERNA. El Poder Judicial es independiente y se coordina armónicamente con los otros Poderes del Estado. Se subordina únicamente a los intereses supremos de la Nación de acuerdo a lo establecido en la Constitución Política.

Artículo 8. Ley 260 ley orgánica del poder judicial.- INDEPENDENCIA INTERNA. Los Magistrados y Jueces, en su actividad jurisdiccional, son independientes en todas sus actuaciones y solo deben obediencia a la Constitución Política y la ley. No pueden los magistrados, jueces o tribunales, actuando individual o colectivamente, dictar instrucciones o formular recomendaciones dirigidas a sus inferiores acerca de la aplicación o interpretación del orden jurídico en asuntos sometidos a su conocimiento.

Artículo 7 de la ley de carrera judicial: INDEPENDENCIA. Los jueces y magistrados en sus actuaciones solo deben obediencia a la Constitución y a la ley.

Artículo 33 de la ley de carrera judicial: INDEPENDENCIA Y OBLIGACIÓN DE RESPETO A LA CONSTITUCIÓN: como garantía de los ciudadanos, los jueces y magistrados son independientes en el ejercicio de sus funciones jurisdiccionales y se encuentran sometidos únicamente a la Constitución y a la ley, con estricto respeto a la jerarquía normativa

Artículo 34 de la ley de carrera judicial: INDEPENDENCIA INTERNA: los jueces y magistrados no se encuentran sometidos a ninguna autoridad en el ejercicio de su jurisdicción, y actuaran conforme a lo dispuesto en la constitución y la ley.

Artículo 42 de la ley de carrera judicial: INCOMPATIBILIDADES: los cargos de carrera judicial, en cualquiera de sus categorías son incompatibles: 7. La condición de miembro de …. Partidos políticos u ocupar cargos relevantes de cualquier naturaleza dentro del partido.

Artículo 43 de la ley de carrera judicial: PROHIBICIONES: se prohíbe a todos los funcionarios de carrera judicial, en todas sus categorías….: Asistir a reuniones, manifestaciones y cualquier acto social de carácter político, electoral o partidista.

Hasta dónde el Dr. Rafael Solís cumplió con sus deberes de Magistrado, él mismo en su carta de renuncia reconoce haber contribuido a resquebrajar la independencia, cuando su deber legal era luchar por ella; hasta dónde guardo silencio, como conocedor del derecho, de que su amigo y compañero Ortega estaba cometiendo genocidio contra la población; hasta que se vio amenazado de que los EEUU lo amenazan con quitarle sus riquezas, o hasta que su consciencia revolucionaria lo hizo recobrar la dignidad de tal, después de haber escuchado al Secretario General de la OEA.

Después de leerlos hagan sus conclusiones, pregúntense si el Dr. Rafael Solís ha actuado sin conocimiento de causa; al igual que él, están hasta la coronilla el resto de Magistrados, porque más que nadie en este país son conocedores y practicantes de la corrupción y tráfico de influencias, pero han callado por comodidad, obediencia a partidos políticos, y porque se benefician.

Como es posible entonces echarse a cuesta sus méritos de Magistrado de la Suprema Corte, salir del país y vivir sus glorias, a diferencia de las personas que han dado un sacrificio verdadero en la lucha cívica y ahora viven las peores penurias en el exilio, por temor a un sistema gangrenoso que solo garantiza cárcel y tortura, sistema que fue construido por ese arquitecto llamado Dr. Rafael Solís.

Fácil resulta entrar a google y saber cuántos años fue Magistrado de la Corte, cuántos años fue funcionario público, y fácil sabremos cuántas escuelas y cuántos libros se pudo garantizar para la educación de la niñez y la juventud, o cuántos maestros se pudieron pagar, todo esto a cambio de construir el sistema que nos tiene en total represión y zozobra.

Hay una situación muy particular en todo esto, la conciencia te muestra el camino justo, que nunca será el más fácil, yo insto a quienes aún tienen la posibilidad de renunciar a sus cargos, sean políticos o de función pública, porque cada día que pase les será más difícil, estarán más comprometidos con el odio y con la sed de guerra y de venganza, no de patriotismo; y a como dice el eslogan de la lucha, “Ni perdón, ni olvido”, si siguen acumulando responsabilidades, deberán pagar con más dureza el castigo. Recordemos que no hace más de una un par de semanas el Dr. Rafael Solís era el intocable y manda más, el Caiser del poder judicial, y por la razón que sea está en una situación pendiente por la que deberá responder a la patria.

A como decía en 1914, el dirigente obrero francés Jean Juarés, antes que se diera inicio a la primera guerra mundial: “vuestra sociedad violenta y caótica finge buscar la paz, pero lleva en su interior la guerra, como las nubes negras la tormenta.” Con suma franqueza, quien crea que el partido en el gobierno busque la paz, quien lo crea así debe volver a analizar su realidad; de tal manera que quien forme parte de esas estructuras, con cada día que pase, encontrará mayor fricción o conflicto entre su consciencia y su responsabilidad en los desastres de nuestro país.