“Mi rol es sufrir todas las consecuencias necesarias, como Jesús, que asumió el decirle la verdad a los poderosos”

Por Luis Galeano – El padre Edwin Román, se escucha sereno en medio de la dificultad. “Estamos de buen ánimo y en disposición de dar batalla, porque el Señor nos da la fortaleza”, nos dice hace unos minutos este domingo por la mañana, cuando le preguntamos por medio del teléfono cómo se siente.

Recuerda que es domingo, Día de Eucaristía, el templo debería estar listo para celebrarla, pero sus bancas están vacías, en espera de los feligreses que no pueden acceder a la parroquia, debido a que tres cordones de policías al servicio de Daniel Ortega, han cerrado el paso.

“Vamos a celebrar una misa con las madres, porque a Dios no le podemos fallar”, dice el padre a Edwin que cuenta que tiene insulina para tratar su diabetes, pero que le falta hielo debido a que el corte de energía y agua que ordenó la dictadura desde el miércoles, persiste.

“Ahí la tengo navegando en el agua del hielo que se deshizo”, relata el padre aguerrido que se han enfrentado cara a cara con los uniformados.

Dice que las noches son angustiantes, debido a la incertidumbre de que haya una orden de Ortega y su consorte Murillo, de atacar la iglesia y sacarlos por la fuerza.

“Las mamás tienen miedo que se atrevan a agredirlas, yo no, porque estoy claro que parte de mi rol como pastor, es sufrir como Jesús sufrió frente a los poderosos por decirles la verdad, sabemos cual es el precio y lo asumimos”, agrega el sacerdote.

¿Está claro que son capaces de todo padre?

“Totalmente, pero mientras estas madres estén aquí, pues aquí nos mantendremos, hasta que liberen a los presos políticos”.

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