He decidido escribir estas palabras, no con un propósito político de convencer a alguien, sino por un derecho a expresar lo que pienso de nuestra desventurada realidad socio política. A como dice el dicho, hay quienes solo vemos pasar la pelota y ni siquiera le abanicamos, en este caso, el país se derrumba y ni siquiera nos expresamos, y pueda que ese silencio nos tiene en esta situación.

No es que no importe la situación que esté pasando mi familia (división), solo que es más importante pensar en las personas que han ofrendado su sangre en una lucha, equivocados o no, por ver una patria mejor, jovencitos que en la flor de su juventud perdieron su vida y dejaron el vacío en sus familias y seres queridos, quienes hoy sufren el dolor más desgarrador por su ausencia.

Pensar en las madres de los jóvenes y personas que sufren encarcelamiento injusto, en los padres de Alvarito Conrado, un jovencito de la edad de mi hijo; en los niños y personas que fueron quemados en el Carlos Marx; sucesos que trastocaron mis valores y principios como revolucionario, que me movieron la consciencia y me increparon: ¿cómo podés llamarte revolucionario sino te indignan estas injusticias?

Pensar en las madres de los jóvenes y personas que sufren encarcelamiento injusto con motivo de las protestas sociales de abril, que sufren de irrespeto a sus más sagrados derechos, su libertad y su integridad física.

Como la otra cara de la moneda pienso en la inmutable actitud soberbia y las decisiones desmedidas tomadas por el comandante Daniel Ortega, en su cuestionable fidelidad con los principios revolucionarios, principios éticos inspirados en la lucha de Sandino, valores y principios que a la vez nos han inspirado.

He vivido en mi país, luché para que el Frente regresara al poder, he vivido la etapa con el frente en el poder, he apreciado con toda claridad la causa de este desastre socio político que tiene en llanto a nuestra patria, estoy consciente que las cosas, ni hoy ni en varios años, volverán a estar normal, no es cierto, hay que sincerarse.

Recuerdo vivamente unas imágenes de campaña electoral de nuestro candidato, el comandante Daniel, con la constitución política en la mano, creo que fue para la campaña electoral de 1996, prometiendo al pueblo nicaragüense que respetaría la Constitución Política, hoy en día me doy el fraude que resultaron esas palabras, esa promesa, por tantas violaciones cometidas a la Constitución, que no necesito reproducir aquí porque todos las conocemos.

A raíz del año 2007 que el frente asume el poder, se empieza a llenar las estructuras partidarias, no de gente que pensara con madurez política y social, o profesionalmente, sino de gente oportunista con pretensiones de tener influencia partidaria y ejercer determinado grado de poder. No hay duda de eso, sino veamos cómo se fue desplazando aquella cantera moral que conservaba los valores éticos del sandinismo, valga decir, que no concordaban con viejos dirigentes nacionales.

Esta situación fue el preámbulo para que el gobierno orientara el sistema político al ejercicio desmedido del poder, no profesionalmente, no bajo la inspiración democrática de respeto al ordenamiento jurídico, lo que a la postre, los resultados negativos de dicho sistema de ejercicio del poder, nos llegó a perjudicar a moros y cristianos, a Sandinistas y no Sandinistas, y eso motivó el levantamiento social generalizado en abril.

Señalando algunos abusos que vienen a la memoria, que la población venía aquejando, sin atención alguna:

El nepotismo. No hay Institución del Estado, donde no se haya percibido este fenómeno, llámese alcaldías, llámese juzgados y tribunales, INSS, INISER, procuraduría, fiscalía, policía, contraloría, Asamblea Nacional, etcétera. Para muestra un botón, pueden revisar cuantos familiares tiene nombrados la Magistrada Juana Méndez, en Managua, en León, en Matagalpa, en los juzgados, en los Ministerios; dichos nombramientos se hacen sin mediar concursos de oposición (mérito y capacidad), no, al contrario, con el tráfico de influencias de poder. Al igual que estos nombramientos, fueron despedidos muchos militantes sandinistas por no ser del aprecio de funcionarios de mayor jerarquía y aprovechados por el nepotismo.

Ausencia de Autonomía e Independencia de poderes e Instituciones. Este tema está íntimamente ligado al respeto del Estado de Derecho. En un año o dos de entrada al poder, ya era evidente de que muchas instituciones del Estado, aun que tenían su estructura orgánica Estatal, materialmente no cumplían sus funciones o eran casi inoperantes. En la Procuraduría para los Derechos Humanos, fue nombrado como procurador general al Comandante Guerrillero Omar Cabezas Lacayo, quien dio muestras de saber poco sobre Derechos Humanos.

De nada ha servido durante todos estos años interponer una denuncia por violación de derechos humanos de los ciudadanos porque nunca se conoció de un caso donde se haya condenado a un funcionario público por abuso de autoridad. Ahí concurrimos sandinistas o no sandinistas.

Así podría referirme a la Contraloría General de la República donde pasó a ser una Institución Fantasma, no es desconocido para todos, hasta dentro de las mismas estructuras partidarias, que muchos compañeros se han enriquecido de la función pública, que se han desviado fondos de proyectos sociales, que se han obtenido proyectos de ejecución pública en licitaciones fraudulentas por parte de empresas ligadas a dirigentes partidarios nacionales, se ha conocido de dirigentes partidarios con empresas que han saqueado el INSS; en fin, se ha conocido de múltiples actos de corrupción, sin embargo, dicha institución no sirve para nada.

No digamos tanto de los consorcios del ALBA, entrada de dinero que no sabemos dónde va a parar, solo sabemos dos cosas, que lo debemos pagar con los impuestos a largo plazo, pero que hay gente vinculada al partido y al gobierno enriqueciéndose abrumadora y expeditamente.

Si hago referencia al poder judicial, por norma legal su función jurisdiccional consiste en juzgar y ejecutar lo juzgado. Ser el órgano independiente e imparcial que administra las garantías de los ciudadanos, sandinistas o no sandinistas; y que las órdenes de los jueces y tribunales son de ineludible cumplimiento. Ya a unos dos años de gobierno sandinista se vino notando como regla general (ya no como excepción), para resolver un caso favorablemente, no importaba el talante profesional de tu abogado, lo que se debía buscar era una directriz partidaria que llamase al juez y punto. No importaba si tu contraparte era o no sandinista, se debía buscar la mayor influencia partidaria.

Igual se puede hablar de las órdenes judiciales emitidas para que sean cumplidas por la policía, las cuales ya del 2010 a esta fecha son desobedecidas.

De esta manera pasaría escribiendo mucho de otras instituciones que sus operarios se convirtieron en simples robot que cumplen una función sin sentido.

Estado de Policía. La policía es una de las instituciones de mayor responsabilidad, no solo por materializar la matanza, desaparición y encarcelamiento de ciudadanos, de abril a esta fecha, sino también por su contribución al descontento social por su actuar abusivo desde unos años posteriores al 2007.

Quien podrá negar que en estos últimos años la policía nacional realiza detenciones de ciudadanos sin orden judicial, fuera del horario legal establecido, negar informaciones a familiares sobre las detenciones, uso desmedido de la fuerza y armas de fuego en los operativos, torturas, tráficos de influencias de encarcelamiento de personas para cobrar deudas entre particulares, involucramiento en tráfico ilícito de vehículos para estafar a ciudadanos, trámites administrativos burocráticos, coimas a los negocios para dejarlos operar en horarios extendidos, y desde este tipo de abusos, cometidos por los oficiales y mandos, hasta normativas de que venían estrangulando al pueblo (ahí vamos moros y cristianos, sandinistas y no sandinistas), por ejemplo con imposición de las multas policiales de tránsito que en muchas ocasiones supera el salario mínimo de nuestro país.

En fin, todos sabemos que quienes mandan en este país, es la policía, ellos deciden si te procesan, ellos deciden si te acusan, y ellos deciden si te ponen libre en caso de que un juez te haya otorgado la libertad.

Violación de la libre empresa. La libre empresa no solo significa que la posibilidad de poner tu establecimiento comercial, sino de que se respeten las reglas de la competencia. Muchos, en el sentido literal de la palabra, fuimos víctimas de la competencia desleal de parte de personas allegadas al gobierno y al partido, que han monopolizado determinados rubros de la producción, y que con dinero e influencias de poder en las instituciones han acaparado lo que para muchos con empresas pequeñas era su medio de producción y subsistencia. Para muestra podemos hablar de la publicidad, he visto quiebra de pequeñas empresas que han tenido trayectoria en nuestras ciudades en relación a la publicidad, y no es desconocido que hay empresas de influencia gubernamental que los han dejado sin trabajo por acaparar los trabajos publicitarios de las instituciones púbicas.

Haría mucho más extenso este documento si mencionara uno a uno los abusos que hemos vivido, pero me limito a señalar estos como parte de la carga explosiva del estallido social del 18 de abril; como sandinista responsable lo reconozco y lo sostengo, no es posible que el orden democrático esté fortalecido en nuestro sistema político si en todo se venía trabajando para desmantelarlo. Si buscamos culpables hay muchos, desde el comandante presidente, hasta quienes pensaron que todo estaba bonito y no sufrieron en carne propia un abuso de cualquier funcionario público, sobre todo policial.

Será ésta la sociedad democrática, basada en principios de igualdad y justicia social, que anhelaba y por la que lucho nuestro general de hombres libres, será esta la sociedad por la que nos inspiramos a participar en el proceso revolucionario que ha terminado con coyunturas similares. A como decimos en el argot popular, ¿será la misma mona con distinto rabo?; la misma cara de la moneda por la que se luchó desde 1927 hasta 1979.

Recordando unas palabras del Comandante Fidel Castro en una entrevista de una periodista de Miami, de origen cubano, éste le decía que gobernar no era cosa fácil, y realmente lo creo, también desearía creer que el comandante Daniel, para bien o para mal, olvidando su experiencia de los años ochenta, descuidó el ejercicio de su mandato por no ser tarea fácil; pero resulta más atinado pensar que se separó del sacrificio de un revolucionario para estar en la opulencia del vivir bonito, su familia y sus seguidores más cercanos, que olvido la sangre que muchos han derramado sobre el suelo patrio en búsqueda de la concreción de esos principios del revolucionario.

Peor aún, nuestro comandante presidente y quienes lo han acompañado y mal asesorado del 2007 al día de hoy, siguen jugando con la consciencia de una pequeña militancia partidaria que aun llena de fanatismo prefiere sumarse a la policía para asesinar gente del vulgo, que lucha al igual que nuestros héroes y mártires por ver una patria mejor, una patria con el rostro casi desfigurado con tantas cicatrices, y profundas nuevas heridas.

Hago mías las palabras del señor Luis Almagro, Secretario General de la OEA, en el sentido que el discurso anti imperialista y de señalamiento a terceras personas de ser responsable de nuestra situación, es un discurso infantil, y que el presidente debería asumir sus responsabilidades ante nuestro pueblo y la comunidad internacional; aunque en lo personal estoy convencido que el Comandante presidente y sus cogobernantes están aferrados a no abandonar el poder, aferrados incluso a no negociar; creo que al borde de este abismo es justo que sean responsables y objetivos, desempolvar las sillas y sentarse a negociar lo más pronto posible, por su bienestar Comandante Daniel, de su familia, y de sus cogobernantes, puesto que la espada de la justicia internacional se las cobrará con creces; y por el bienestar del pueblo, de los seguidores que aún le quedan, y de la inmensa mayoría, incluida mi persona, que hemos considerado un fracaso su gestión como gobernante.

Con toda seguridad, muchos me tildarán como un traidor, no, no lo soy, simplemente es mi manera de expresar lo que muchos militantes hemos visto, hemos vivido, hemos criticado, y muchos, literalmente muchos, estamos del lado del pueblo desde el mes de abril, aquí está el resultado. Quien me tilde como un traidor por mis palabras, está en su derecho, al igual que está en el derecho de decirle compañero o hermano revolucionario a Wilfredo Navarro; y a como dije en el inicio del escrito, no pretendo convencer a nadie, pero si hacer reflexionar a muchos, que igual que yo, seguíamos creyendo en el proyecto que nos inspiró y que resultó ser un fraude.

Autor es, y por siempre será un sandinista azul y blanco.

Luis Manuel Rojas