El alcalde liberal del municipio de Mulukukú, Apolonio Fargas, denunció que integrantes de la Policía junto a parapolicías encapuchados, decidieron tomarse de manera violenta el edificio de la comuna, secuestraron al personal que laboraba a esa hora a quienes los retuvieron ilegalmente.

Otro grupo de agentes y parapolicías ejecutó el allanamiento de la casa del alcalde del PLC y registraron la vivienda buscando a Fargas, un ex preso político quien por más de 11 meses estuvo preso en la Modelo de Tipitapa hasta que fue excarcelado el pasado mes de junio.

“Estamos rodeados, secuestrados, los tienen boca abajo, encerrados a toditos, informen al mundo entero lo que están haciendo con todos”, dijo a través de un mensaje de WhatsApp, un trabajador de la Alcaldía que pudo escapar del punto, al momento del ataque parapolicial.

Un sobrino del edil liberal, Luis Francisco Fargas, fue secuestrado y llevado con rumbo desconocido, los miembros de la Dirección de Operaciones Especiales, DOEP, no llevaban consigo órdenes de detenciones ni de allanamiento.

En el audio que fue enviado a los medios de información, el testigo narró que cuatro camionetas de la DOEP (Dirección de operaciones Especiales), con unos 60 policías y una cantidad de similar de parapolicías encapuchados armados de fusiles AK47, arribaron a la alcaldía a eso de las 7:30 a.m. del pasado viernes.

Las camionetas tenían incrustadas las placas de Managua por lo que supone que los asaltantes fueron enviados desde la capital.

La vocería del PLC en Managua realizó la denuncia sobre estos hechos como la continuación de la represión contra los liberales en Mulukukú y a nivel nacional.

También demandaron la inmediata liberación de los secuestrados y detenidos, la desocupación de la sede de la alcaldía y el cese de la represión policial.

La Asociación de Alcaldes del Partido Liberal Constitucionalista (ASALPAT), denunció los actos de violencia y ofreció su solidaridad al alcalde Fargas, a la vicealcaldesa Gómez, a los concejales opositores y a los trabajadores secuestrados por la Policía.