El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), realizó la acusación ayer martes sobre la Policía Orteguista de violentar las normas constitucionales y procesales al realizar la detención, sin orden judicial, de opositores que se expresan contra el dictador Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo.

La Policía, que dirige Francisco Díaz, consuegro de Ortega y Rosario Murillo, “están violando las normas constitucionales y procesales”, porque “nadie puede ser detenido e investigado posteriormente”, dijo por su parte la abogada Nohemí Guerrero del CENIDH.

Guerrero agrega que la Constitución de Nicaragua, las normas, y los convenios y tratados internacionales, señalan que la Policía debe primeramente investigar y después detener al sospechoso, no al revés a como “acostumbra” la institución orteguista desde que comenzó la crisis en abril de 2018, aunque hay reportes y casos confirmados que así lo ha venido realizando desde hace bastante tiempo.

Un nicaragüense sólo puede ser detenido tras una orden de captura que la haya girado un juez correspondiente o en comisión fragante de delito, manifestó.