El Mensaje de la Comisión de Justicia y Paz de la Arquidiócesis de Managua que fue publicado al termino del mes misionero instituido por el Papa Francisco, fue bastante claro y dirigido a la dictadura de los Ortega Murillo y dice que “no se construye una nación, a base de miedo y de presiones”.

A través del documento, los integrantes de la comisión ofrecen “una palabra de consuelo y fortaleza a nuestros hermanos en la difícil situación que continúa viviendo nuestro país, sometido a violencia, injusticias y saqueo de sus bienes”.

Indican que “la actual crisis social, política y económica que vivimos ha venido a agravar la situación de una sociedad empobrecida y empujada a la miseria, donde pareciera que el otro ha dejado de tener valor, perdiendo el derecho a vivir dignamente: alto índice de desempleo, falta de educación elemental, falta de un servicio de salud básico; todo ello reflejado de muchas maneras en los semáforos de nuestra capital convertidos en fuentes de empleo para niños, ancianos y enfermos”.

Los sacerdotes también hacen críticas a que “la aplicación de políticas económicas y tributarias (costo de la energía eléctrica, deslizamiento de la moneda), con las que se pretende evadir la actual crisis, no son una respuesta adecuada a la recesión económica que estamos atravesando”.

“Así no se construye una nación, a base de miedo y de presiones. Se debe crear un ambiente de confianza, justicia, libertad de expresión para conocer las críticas constructivas provenientes de amplios sectores de la sociedad, la independencia de los poderes del Estado para evitar la concentración del poder, una cultura política que piense en el bienestar de todos, que quiera servir a todos y no se convierta en un “modus vivendi” para mi bienestar o el de mi grupo”, indica el Mensaje.

“Es necesario también que se actúe con conciencia social que permita que la población reciba los beneficios que merece”, termina la crítica social de la iglesia.