El contagio del virus es inevitable, ya hay personas que son portadoras del virus, pero lo desconocen porque no presentan síntomas de enfermedad o éstos son tan leves como los de una gripe común. Hasta ahora, los casos de personas enfermas que se han confirmado son los que solicitaron atención médica y/o porque presentaron síntomas de enfermedad respiratoria.

En el escenario o fase uno, se trata de localizar a los enfermos y sobre todo a sus contactos, en quienes se aplica el aislamiento para detener, o al menos buscar que la transmisión del virus se dé lo más lenta posible.

En la fase uno, era el momento de ponerle un freno al ritmo de contagio con medidas a nivel nacional, como el cierre de cines, bares, centros nocturnos, evitar aglomeraciones, manifestaciones e incluso templos, aunque no se hayan identificado brotes comunitarios.

El principal objetivo del escenario uno es que los enfermos lleguen a los hospitales con un crecimiento controlado y reciban la atención médica que requieran, para eso es necesario suspender actividades masivas en todas las ciudades.

En el escenario o fase dos, la cantidad de afectados se contarían por cientos o miles. La identificación de personas infectadas con el coronavirus es una señal temprana del inicio de la transmisión comunitaria.

En Nicaragua, igual que en el resto de países donde circula el virus, en la fase dos habrá un escalamiento acelerado de la infección, pero la cantidad de enfermos dependerá de la aplicación de las medidas de mitigación y sana distancia que se implementaron en la fase uno.

El agua limpia es vital para la lucha contra el coronavirus y miles de personas de los barrios marginales no tienen acceso a agua potable, volviéndolos una población de riesgo ante la pandemia. En el caso de Nicaragua, cuatro de cada 10 personas no cuentan con ese recurso de manera constante.

La lucha contra la pandemia tiene pocas posibilidades de éxito si la higiene personal, la principal medida para prevenir el contagio, no está al alcance de los 2.2 millones de personas que no tienen acceso a servicios de agua potable. Es esencial que se proporcionen agua de manera gratuita mientras dure la crisis a las personas en situación de pobreza y a las afectadas por las dificultades económicas que se avecinan.

En el escenario tres, los brotes del coronavirus serán regionales y con dispersión nacional.

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