El Nuncio Stanislaw Waldemar Sommertag pudo calmar a los familiares del Poeta Ernesto Cardenal, pero a las turbas sandinistas no se atrevió a decirles completamente nada, más bien lo irrespetaron varias veces.

El Nuncio. Nuncio Apostólico en Nicaragua, Stanislaw Waldemar Sommertag.

No es para defenderlo ni criticarlo. Esto es lo que yo vi y sentí.

Gritos de las turbas, consignas de las turbas No pudieron ni Podrán, queremos la paz, viva Daniel y se acordaron de Cardenal diciendo “Cardenal es de todos”.

Sector Cardenal, con carteles levantados y algunas banderas. El Nuncio dice algo en el altar, baja al lado del féretro y habla con Giconda Belli y Luz Marina Acosta. Siguen los gritos de los orteguistas que ocupan 2/3 de la catedral. Hay unos 10 gritando en medio del sector Azul y Blanco. El Nuncio camina un poco y habla con Ana Margarita Vijil, tocándola, de frente a frente, que bajara un cartel de Cardenal.

En ese momento da la vuelta y se dirige hacia el altar de nuevo, con orteguistas cercas y uno grita Viva Daniel, el Nuncio habla, el gritón le da la espalda, ni siquiera lo vuelve a ver, le dice lo de Amigo… Y se dirige al altar.

En ningún momento se dirige a la zona exclusiva de rojo y negros ni habla directamente con nadie. No trata de comunicarse con los cabecillas perfectamente reconocidos.

¿Qué sentí yo? Que solo calló a la familia y amigos, a los que estaban cerca del ataúd, y si no fuera por el gritón no le dirige la palabra a ningún orteguista.

Y ahí salgo yo en el video, junto al nuncio, así que eso fue lo que vi. En ningún momento se atrevió a irles a decir a los que estaban con pañuelos que se comportaran.

Escrito por Jorge Eduardo Mejía Peralta